En este breve artículo, haremos una referencia superficial al proceso que se lleva a cabo en el sistema para enviar la información dolorosa.
La respuesta al dolor depende de muchos factores: psicológicos, fisiológicos, sociales, culturales, etc. También hay situaciones en las que el ser humano se hace más sensible a este proceso: estado ansioso, preocupado, asustado, deprimido, fatigado, descontento o saturado; pudiendo intensificar la reacción ante el mismo. Y además, también influyen factores externos como: creencias religiosas, la reacción familiar o del entorno, el ambiente físico o incluyo el nivel social. Esto indica que el modo en el que una persona percibe el dolor, puede variar e incluso puede entrenarse.
No obstante, el umbral de dolor es fisiológicamente parecido para todos. Cuando una terminación nerviosa se estimula hasta el punto de enviar una reacción molesta, todo el mundo lo procesa del mismo modo, aproximadamente. Dentro de ese proceso, es donde nosotros tenemos la posibilidad de influir para cambiar la percepción final de la información dolorosa recibida. Por ejemplo, la piel de cualquier persona se quema o congela a unas temperaturas específicas, pero el momento en que cada uno percibe el dolor causado por el frío o el calor, puede variar mucho más. También es por esto que personas aquejadas de una simple jaqueca pueden estar viviéndolo más intensamente que otra una cirugía o un parto. (más…)
En este segundo capítulo, me gustaría aclarar algunos puntos básicos sobre el comportamiento de los niños que presentan Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad. El conocimiento de estas conductas características, es fundamental para un correcto manejo y control posterior.
Estamos ante el crecimiento sustancial de popularidad sobre este Trastorno Generalizado del Desarrollo que trae de cabeza a padres y profesores de todo el mundo. De un tiempo a esta parte, no es raro escuchar a familiares o amigos decir: mi hijo es Hiperactivo. Especifico diciendo “hijo” porque se da en una proporción elevada, más en hombres que en mujeres (4:1).
El dolor de cabeza es una de las molestias físicas más frecuentes. Según algunos estudios realizados, más del 90% de la población los sufre de forma ocasional. Su incidencia está creciendo de forma muy rápida en nuestra sociedad, esto es debido, sobre todo, al estrés provocado por las situaciones laborales o familiares. También influye el incremento del sedentarismo y la mala alimentación que se está dando en muchas de nuestras grandes ciudades.