El dolor como signo de alarma
Martes, 24 Noviembre 2009

El dolor está definido por el Diccionario de la Real Academia Española como: sensación molesta y aflictiva de una parte del cuerpo, por causa interior o exterior.
Según la información obtenida de MedLine, abalada por la Biblioteca Nacional de Medicina y los institutos Nacionales de Salud, resaltaríamos otras características del dolor: es una sensación desencadenada por el sistema nervioso.
El dolor puede ser agudo o sordo. Puede ser intermitente o ser constante. Puede sentir dolor en algún lugar del cuerpo, como la espalda, el abdomen o el pecho o sentir dolor generalizado, como los dolores musculares durante una gripe. Afortunadamente, existen muchas formas para tratar el dolor. El tratamiento varía dependiendo de su causa.
La percepción del dolor es muy variada y depende de cada persona. Los receptores sensitivos encargados de estas percepciones se llaman nociceptores. Y estos, para resumirlo y no resultar aburrida, podemos decir que se pueden “activar” por elevada presión, temperatura extrema, o por alteración química.
En cualquier caso, lo más importante que tenemos que saber ante todo es que el dolor es un signo de alarma. ¿Esto qué implica? La presencia de dolor debemos de entenderla como un “aviso” de que algo fuera de lo normal nos está sucediendo. En sí, el dolor casi siempre lleva detrás una causa real de alteración orgánica o fisiológica. Existen síndromes inespecíficos en los que el problema es únicamente la presencia de molestias, sin causa aparentemente justificadas (fibromialgia, dolor idiopático, etc). Pero lo que principalmente nos interesa aquí, es el hecho de que la presencia de dolor suele acompañar a una alteración.
¿Qué tenemos que hacer si aparece dolor al tocar? Es importante detener cualquier actividad que nos provoca malestar, para no agravar la causa que lo produce.
Como ejemplo de esto, podemos hablar de la tendinitis. Ésta se puede producir, principalmente, por sobrecarga muscular, movimientos repetitivos, micro traumatismos o degeneración tendinosa. En el músico, normalmente, comienza con un dolor que aparece al tocar y que con el tiempo no desaparece al descansar. En este caso, ya podemos pensar que esa molestia puede acompañar a una lesión. Antes de que ésta se instaure como tal, el dolor ya nos ha ido avisando.
También es cierto que algunos dolores carecen de importancia o simplemente son momentáneos. Es imprescindible, según mi forma de verlo, saber a qué tipo de problemáticas se enfrenta cada persona. Si yo toco la batería, es muy interesante saber qué tipo de lesiones puedo padecer debido a eso. Conociendo sus síntomas y sus causas podré prevenir y anticiparme a muchos problemas futuros.
Como nota de reflexión, más que como publicación documentada y concreta, os dejo este post. He hablado con muchos músicos desde que comencé con la idea de investigar sobre la Salud Musical. Todos, todos.. han padecido, o padecen, molestias asociadas al instrumento que tocan.
Salud instrumental y larga vida musical.
Paula.