TDAH I: trastorno por déficit de atención con hiperactividad

alcuboEstamos ante el crecimiento sustancial de popularidad sobre este Trastorno Generalizado del Desarrollo que trae de cabeza a padres y profesores de todo el mundo. De un tiempo a esta parte, no es raro escuchar a familiares o amigos decir: mi hijo es Hiperactivo. Especifico diciendo “hijo” porque se da en una proporción elevada, más en hombres que en mujeres (4:1).

Pese al desconocimiento etimológico y a su borroso pasado, ya que es difícil encontrar información sobre sus primeros estudios reales (el término TDAH es más moderno, pero la hiperactividad lleva estudiándose mucho tiempo), no voy a mencionaros sus orígenes en este artículo. Aquí pretendo empezar el primero de una serie de escritos sobre este trastorno. Hablaré sobre su diagnóstico, su tratamiento, prevención, manejo en el aula, terapias actuales, farmacología, etc. Espero que sea de ayuda para su mejor comprensión y deje una línea de apoyo a aquellas familias que estén pasando por situaciones complicadas con sus hijos.

Empezaremos por su definición y sus criterios diagnósticos, basados en el DSM-IV y el CIE-10 (los manuales más utilizados en la actualidad para establecer diagnósticos sobre los diferentes trastornos mentales).

Definiciónalcubo

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, explican este trastorno diciendo:

“El TDAH es uno de los trastornos neuroconductuales más comunes en la infancia, el cual puede perdurar hasta la edad adulta. En la actualidad no se conocen las causas de esta afección.

Una persona con el TDAH experimenta un nivel crónico de falta de atención, hiperactividad impulsiva, o ambas conductas, lo cual compromete seriamente su funcionamiento diario. Los síntomas de este trastorno deben presentarse a niveles por encima de los esperados para la etapa de desarrollo de una persona y deben interferir en la habilidad de esa persona para funcionar en diferentes ambientes (p. ej., en la escuela y en la casa). Es probable que una persona con el TDAH tenga problemas en diferentes áreas de su vida, como por ejemplo en sus relaciones con la familia y otras personas de su misma edad, y en su rendimiento escolar y laboral.”

alcuboCriterios diagnósticos según el DSM-IV-TR y el CIE-10

A. Existen 1 o 2:

1. seis (o más) de los siguientes síntomas de desatención han persistido por lo menos durante 6 meses con una intensidad que es desadaptativa e incoherente en relación con el nivel de desarrollo:

  • Desatención:

(a) a menudo no presta atención suficiente a los detalles o incurre en errores por descuido en las tareas escolares, en el trabajo o en otras actividades
(b) a menudo tiene dificultades para mantener la atención en tareas o en actividades lúdicas
(c) a menudo parece no escuchar cuando se le habla directamente
(d) a menudo no sigue instrucciones y no finaliza tareas escolares, encargos, u obligaciones en el centro de trabajo (no se debe a comportamiento negativista o a incapacidad para comprender instrucciones)
(e) a menudo tiene dificultades para organizar tareas y actividades
(f) a menudo evita, le disgusta o es renuente en cuanto a dedicarse a tareas que requieren un esfuerzo mental sostenido (como trabajos escolares o domésticos)
(g) a menudo extravía objetos necesarios para tareas o actividades (p. ej. juguetes, ejercicios escolares, lápices, libros o herramientas)
(h) a menudo se distrae fácilmente por estímulos irrelevantes
(i) a menudo es descuidado en las actividades diarias

2. seis (o más) de los siguientes síntomas de hiperactividad-impulsividad han persistido por lo menos durante 6 meses con una intensidad que es desadaptativa e incoherente en relación con el nivel de desarrollo:

  • Hiperactividadalcubo

(a) a menudo mueve en exceso manos o pies, o se remueve en su asiento
(b) a menudo abandona su asiento en la clase o en otras situaciones en que se espera que permanezca sentado
(c) a menudo corre o salta excesivamente en situaciones en que es inapropiado hacerlo (en adolescentes o adultos puede limitarse a sentimientos subjetivos de inquietud)
(d) a menudo tiene dificultades para jugar o dedicarse tranquilamente a actividades de ocio
(e) a menudo “está en marcha” o suele actuar como si tuviera un motor
(f) a menudo habla en exceso Impulsividad
(g) a menudo precipita respuestas antes de haber sido completadas las preguntas
(h) a menudo tiene dificultades para guardar tumo
(i) a menudo interrumpe o se inmiscuye en las actividades de otros (p. ej. se entromete en conversaciones o juegos)

B. Algunos síntomas de hiperactividad-impulsividad o desatención que causaban alteraciones estaban presentes antes de los 7 años de edad.

C. Algunas alteraciones provocadas por los síntomas se presentan en dos o más ambientes (p. ej., en la escuela [o en el trabajo] y en casa).

D. Deben existir pruebas claras de un deterioro clínicamente significativo de la actividad social, académica o laboral.

E. Los síntomas no aparecen exclusivamente en el transcurso de un trastorno generalizado del desarrollo, esquizofrenia u otro trastorno psicótico, y no se explican mejor por la presencia de otro trastorno mental (p. ej., trastorno del estado de ánimo, trastorno de ansiedad, trastorno disociativo o un trastorno de la personalidad).

F90.0 Trastorno por déficit de atención con hiperactividad, tipo combinado (314.01)

Si se satisfacen los Criterios A1 y A2 durante los últimos 6 meses

F90.8 Trastorno por déficit de atención con hiperactividad, tipo con predominio del déficit de atención (314.00)

Si se satisface el Criterio A1, pero no el Criterio A2 durante los últimos 6 meses

F90.0 Trastorno por déficit de atención con hiperactividad, tipo con predominio hiperactivo-impulsivo (314.01)

Si se satisface el Criterio A2, pero no el Criterio A1 durante los últimos 6 meses

En el próximo capítulo hablaremos sobre El tratamiento del TDAH.

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5 Responses to “TDAH I: trastorno por déficit de atención con hiperactividad”

  1. Paula dice:

    Buenas Silvia. Agradezco tu interés por nuestro servicio on.line. No sé a qué te refieres exactamente, si al de asesorías o al de publicación de artículos. En este momento, el servicio de asesorías on-line lo llevamos bien entre nosotras. Sobre la publicación de artículos, también vamos cumpliendo plazos y tenemos a gente que colabora. Si lo que quieres es enviar artículos propios, bajo tu firma y datos de contacto, no hay ningún problema. Hasta se puede abrir una categoría específica para ti. Para esto, también necesitaría tu CV y certificados de tus principales formaciones.
    Si no te refieres a esto, indícamelo si quieres en el siguiente e-mail: paula@fisiopedagogica.com
    Un saludo y gracias.

  2. silvia sola dice:

    Mi nombre es Silvia Sola Soy fisioterapeuta y especialista en Medicina china, digitopuntura. Reiki primer y segundo nivel con vasta experiencia en trabajo con niños con hiperactividad y dislexia.Trabajo en centros de salud de Montevideo Uruguay Me interesa mucho ser profesional on line de vuestra institución
    Quedo desde ya a vuestra disposición para mandar mi curriculum y contestar las dudas que de esa información surgieren-
    He realizado formación con el Dctor psiquiatra Claudio Naranjo, participando de SAt I II y III en Vitoria (España).

  3. Alfredo dice:

    Uff, vi casos de padres que comentaban que no están en todo el día con el chaval, y para dos horas que pasaban con este, en la cena, como si subia encima de la mesa a imitar al rinoceronte.
    Mae mia. Y luego se preguntan que les pasa a sus hijos…
    Me gusta que mezcles la teoría con tu experiencia. Nutre mucho los textos!!

  4. Paula dice:

    Buenos días Alfredo!
    Estoy completamente de acuerdo con tu comentario. Es un tema que, entre los profesionales, está muy debatido últimamente. Si bien es cierto que se puso “de moda” el TDAH y que se ha ido diagnosticando a diestro y siniestro hasta la fecha (como muchos otros cajones de sastre dentro de la sanidad) también se está cuestionando mucho ese diagnóstico. Por lo que a mí me llega, entre los mismos profesionales y familias afectadas, está quedando patente este abuso.
    Los motivos pueden ser muchos y muy diversos, asumiendo que este diagnóstico erróneo se dé en una minoría de los casos. Yo creo que muchas veces se junta la imposibilidad de sobrellevar la paternidad (por tiempo, sobre todo) o la educación en la escuela por parte de la familia o profesores, con un aprovechamiento económico (sobre todo) por parte de profesionales médicos. No pretendo generalizar, en ninguno de los supuestos, sólo hablo desde mi experiencia. He conocido todos esos casos en primera persona. Una familia que no tiene tiempo para “domar” a su hijo. Matrimonios disueltos que repercuten en sus hijos generando grandes problemas de conducta (y no me refiero al que el divorcio origine estas cosas, me refiero a una separación mal llevada). Colegios donde el profesorado no es vocacional, ni adaptado a la época ni puede sobrellevar a una clase demasiado numerosa y sin gabinetes de apoyo. Médicos de prestigio que, por embolsarse un poco mas (o un mucho más) de dinero, diagnostican un TDAH en niños que NO lo padecen. Todo esto me consta y sé que se está llevando a cabo en la actualidad sanitaria y social.
    Quitando todo esto, mis teorías sobre los niños “hiperactivos” es muy particular. Ya iremos ampliando los capítulos sobre esta problemática y dejaré caer mis opiniones y consejos. Hasta entonces, dar un poco de esperanza a esas familias que viven esta problemática. Excepto en casos menos habituales, este tipo de conducta en el niño se puede trabajar alcanzando muy buenos resultados. Eso sí, debe de ser una intervención conjunta entre médicos y demás profesionales sanitarios y de la educación, junto con la familia que debe involucrarse de forma real. Así conseguiremos una normalización de las relaciones sociales y familiares del niño hacia su entorno, y del entorno hacia el niño.

  5. Alfredo dice:

    “(…)Niños de cinco años que se mueven “demasiado”, niños que están
    ensimismados, niños que hablan de un modo desafiante, niños que no pueden
    organizar una tarea, niños que están tristes, niños con serias dificultades para armar pensamientos, todos son englobados del mismo modo en esta gran “bolsa de gatos” en que se ha convertido el Déficit de Atención con o sin Hiperactividad. Agrupación arbitraria e indiscriminada en la que todo problema de aprendizaje y/o de conducta queda “explicado” por una referencia a un “déficit” neurológico.
    Diagnóstico que se realiza generalmente sin escuchar a los niños, en base a cuestionarios o a observaciones regidas por un “deber ser” escolar atemporal,en el que se desconoce la incidencia del contexto, con cuestionarios que contestan padres y maestros (que están inevitablemente involucrados en la situación).

    Un niño de seis años tiene dificultades para aprender y para quedarse quieto.
    La directora de la escuela dice que “no produce”. Es diagnosticado por la
    escuela como ADD y derivado al neurólogo, que lo medica con metilfenidato
    (Ritalina). Frena la actividad pero comienza a sentir terrores. Se desconecta del grupo, tiene una mirada perdida, se asusta frente a cualquier movimiento de los otros…
    Un niño de siete años aprende con muchísima facilidad, pero suele molestar en clase, sobre todo por sus actitudes de oposición y de cuestionamiento a la autoridad. La maestra lo deriva a una psicopedagoga, que diagnostica ADHD y deriva a un neurólogo.
    Otro niño, de nueve años, no termina de copiar las tareas. Se distrae en clase, se hace el payaso, llamando la atención de los otros niños, buscando a la vez la mirada de la maestra. Es diagnosticado desde la escuela como ADHD,derivado a un neurólogo y medicado.
    A un niño de primer grado al que le pregunto si sabe por qué viene a consulta, me contesta: “Lo que pasa es que mis amigos me hablan y yo les contesto, y entonces no escucho a la maestra, pero igual yo sé lo que ella dice, porque repite cosas y después yo las aprendo…”.
    Otro afirma: “Yo no quiero que mi mamá y mi papá se peleen… Y me retan
    todo el tiempo. Yo no pedí nacer…Y pienso en esas cosas…”.”

    Con todo esto, solo pretendo decir que el TDHA se ha puesto de moda, y por desgracia, se están incluyendo a niños que no tienen nada que ver con esto. Pero es la moda, y hay que tener mucho cuidado!!! Podría deberse a deficiencias en el constructo corporal, en el yo, en el OTRO, o incluso me han llegado casos de niños que no identificaban lo suyo de lo ajeno, motivo de peleas constantes en jardines escolares, y pum, otro con “TDHA”. CUIDADO.
    Me ha gustado MUCHO el articulo que habeis publicado, explica muy claramente todo y con mucho rigor. Voy a leer ahora mismo la segundaparte que veo que la habeis sacado!! Ánimo y seguid así!!!!!!!